Entre tradición y modernidad: El judeoespañol de Oriente entre 1880 y 1930

Directora del proyecto:Beatrice Schmid


Colaboradores actuales:Ángel Berenguer Amador, Sandra Schlumpf
Colaboradoras anteriores:Yvette Bürki (2003-2004), Manuela Cerezo (2005-2008)
Manuela Cimeli (2003-2004), Gabriela Hermida (2003-2004)
Rosa Sánchez (2003-2004), Katja Savastano (2004-2005)

Proyecto del SNF nº. 1114-068119.02 (2003-2005)

Breve descripción del proyecto:El objeto de investigación de este proyecto es el judeoespañol escrito en las comunidades sefardíes de la región mediterránea oriental en la época comprendida entre 1880 y 1930. Nos concentramos en este período histórico tomando en consideración los siguientes hechos: En el transcurso de esta media centuria la sefardofonía alcanzó, con más de 200.000 hablantes, su momento culminante, y la producción literaria sefardí experimentó una época de apogeo. Los sefardíes constituyeron en muchas de las ciudades de la cuenca oriental del Mediterráneo una minoría importante: en 1910, por ejemplo, el 12,5% de los habitantes de Sofía hablaban judeoespañol; en Salónica esta cifra alcanzó incluso el 50%. Ésta es además una época de profundos cambios culturales. A mediados del siglo XIX se puso en marcha un vertiginoso proceso de modernización y apertura hacia Occidente, sobre todo hacia la cultura francesa. Con el establecimiento de una variada actividad periodística y la introducción de los géneros literarios occidentales (novela, teatro y poesía individual) -primero a través de la traducción y posteriormente de producción propia- se formaron paulatinamente los registros correspondientes. La modernización y ampliación de la lengua fueron de la mano con su occidentalización; los numerosos galicismos e italianismos le dieron a la variedad moderna del judeoespañol un barniz panrománico, a la vez que la clase privilegiada y moderna se esforzaba por erradicar los turquismos de su lengua. De otro lado, es precisamente también en este período —bastante antes de que el Holocausto le propinara el golpe mortal definitivo— cuando empieza la época de decadencia del ladino como instrumento de comunicación. La presión de adaptación lingüística por parte de los nuevos Estados nacionales se hacía sentir y la situación económica y social imperante llevaron a muchos sefardíes a optar por la emigración a EE. UU. e Israel, fundamentalmente. Desde un punto de vista lingüístico el tantas veces menospreciado neojudeoespañol resulta precisamente de especial interés. En él confluyen rasgos lingüísticos hispanos —tanto los conservadores como innovadores— y elementos de otras lenguas de contacto (turco, lenguas balcánicas, hebreo), así como el nuevo componente occidental decimonónico, sobre todo el de procedencia gala. Estos diversos elementos constituyentes del español sefardí han sido señalados en repetidas ocasiones a la luz del léxico; desde una perspectiva morfológica y sintáctica, empero, apenas se han estudiado de manera sistemática y a partir de una base documental sólida. El primer objetivo del proyecto consistió en la elaboración de un corpus de textos representativo del judeoespañol moderno escrito, concebido no sólo como base imprescindible para nuestro estudio de la morfosintaxis verbal sino que también pudiera servir para futuros estudios sobre otros aspectos del judeoespañol de la época. Para más detalles véase la composición del Corpus MemTet (en PDF). El objetivo lingüístico del proyecto consiste en describir y analizar de forma sistemática la morfosintaxis verbal en el judeoespañol escrito de la época en cuestión. El estudio del verbo judeoespañol se realiza a partir de un banco de datos, resultante del Corpus MemTet, de aproximadamente 90.000 formas verbales en su contexto, que permite realizar afirmaciones bien documentadas y, en su caso, estadísticamente fundamentadas.